¿Pagamos hombres y mujeres un precio distinto por desarrollar una carrera profesional? ¿Hasta qué punto las decisiones que tomamos son realmente nuestras o están condicionadas por el contexto que nos rodea? Estas son algunas de las preguntas que se han abordado en la jornada matinal de Passion for Knowledge, dedicada a la salud mental y el bienestar en el ámbito de la investigación, con especial atención a las desigualdades y dificultades que afrontan las mujeres a lo largo de su carrera científica, organizada en colaboración con Emakumeak Zientzian.
La psiquiatra y divulgadora Rosa Molina ha abierto la sesión ofreciendo unas pinceladas sobre el tema desde un contexto clínico, poniendo sobre la mesa las diferencias que se observan en la prevalencia de determinados trastornos.
Con este marco, Molina ha dado paso a una mesa redonda en la que la propia Molina, junto con las investigadoras María Vallet-Regí y Susana Carregal, han compartido sus experiencias y perspectivas desde distintas generaciones y trayectorias profesionales. La conversación ha ido más allá de preguntarse si las mujeres pueden alcanzar determinados puestos, sino qué coste tiene hacerlo. También han cuestionado hasta qué punto las decisiones que consideramos personales son verdaderamente libres o son decisiones que se toman dentro del sistema actual.
Después, el turno de preguntas ha dado paso a un intercambio cercano y distendido, en el que muchas y muchos se han animado a participar, plantear sus inquietudes y compartir sus aportaciones.
La jornada ha sido una reflexión que ha invitado a mirar la carrera científica no solo desde los logros y las oportunidades, sino también desde el bienestar de quienes la construyen. Porque hablar de salud mental en la ciencia implica, necesariamente, preguntarse por las condiciones en las que investigamos, por las presiones que asumimos y por el precio —personal y colectivo— de llegar hasta donde queremos.








