La fotógrafa de la división celular y la expresión de los genes
Eva Nogales es una física y bióloga estructural cuyas investigaciones permiten observar las máquinas moleculares que organizan y regulan las células vivas. Su laboratorio utiliza criomicroscopía electrónica, análisis computacional, bioquímica y biofísica para visualizar grandes complejos biológicos en tres dimensiones y en diferentes estados funcionales, con el objetivo de comprender cómo funcionan.
Una de sus primeras grandes contribuciones fue determinar la estructura atómica de la tubulina, la proteína a partir de la cual se forman los microtúbulos. Estos forman parte del esqueleto celular, organizan el interior de la célula, proporcionan vías para el transporte molecular y constituyen el huso que separa los cromosomas durante la división celular. Comprender la estructura de la tubulina permitió aclarar cómo se ensamblan los microtúbulos y cómo los medicamentos que alteran su dinámica pueden actuar contra enfermedades como el cáncer.
Las investigaciones de Nogales también analizan la maquinaria que controla la expresión genética en las células eucariotas. Su equipo ha visualizado grandes complejos de transcripción, entre ellos TFIID, la ARN polimerasa II y otros factores necesarios para iniciar la transcripción del ADN. Al comparar estas estructuras en diferentes configuraciones, los investigadores pueden superar las imágenes estáticas y explicar cómo se seleccionan, activan y regulan los genes.
Trayectoria profesional y reconocimientos
Nogales nació en Colmenar Viejo, Madrid. Estudió Física en la Universidad Autónoma de Madrid y realizó su doctorado en la Universidad de Keele, en el Reino Unido. Llevó a cabo su investigación posdoctoral en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley junto a Kenneth Downing, especializándose en microscopía electrónica y análisis de imágenes. En 1998 se incorporó a la Universidad de California en Berkeley y, desde el año 2000, es investigadora del Instituto Médico Howard Hughes.
Nogales es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias. También es miembro extranjero de EMBO, de la Real Academia de Ciencias de España y de la Royal Society de Londres. En 2023 recibió el Premio Shaw de Ciencias de la Vida y Medicina por visualizar con resolución atómica la maquinaria proteica responsable de la transcripción genética. Su trabajo ha tenido una amplia repercusión en la biología celular, la genética, la investigación sobre el cáncer y la farmacología.